Testimonios

Mi nombre es Janill Leclerc una joven de 21 años que ha tenido que enfrentar muchas responsabilidades desde hace 5 meses.

Esta es la continuación del artículo "Me enteré de que estaba embarazada sin casarme."

Decidí junto con mi novio, enfrentar lo que venía. Me armé de valor al leer la palabra de Dios en Isaías 66.

"3 El que sacrifica buey, como si matase un hombre; el que sacrifica oveja, como si degollase un perro; el que ofrece presente, como si ofreciese sangre de puerco; el que ofrece perfume, como si bendijese á un ídolo. Y pues escogieron sus caminos, y su alma amó sus abominaciones.

4 También yo escogeré sus escarnios, y traeré sobre ellos lo que temieron; porque llamé, y nadie respondió; hablé, y no oyeron; antes hicieron lo malo delante de mis ojos, y escogieron lo que á mí desagrada.

9 Yo que hago dar a luz, ¿no haré nacer? dijo Jehová. Yo que hago engendrar, ¿impediré el nacimiento? dice tu Dios.

13 Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo.

14 Y veréis, y se alegrará vuestro corazón, y vuestros huesos reverdecerán como la hierba; y la mano de Jehová para con sus siervos será conocida, y se enojará contra sus enemigos."

Una de las cosas por lo que tampoco quería hablar, era, porque quería tener una boda, un recuerdo lindo y no lo quería arruinarlo diciendo que estaba embarazada. (ya saben, puro egoísmo juvenil).

Me acabo de dar cuenta de algo.

La forma más eficaz en que Dios representa su gloria es en nuestro cambio de actitud que vamos formando cuando le entregamos nuestra vida a Cristo.

Nuestras familias están un tanto descontentas con el hecho de que somos cristianos. Nos llaman fanáticos, enfermizos de Dios (lo cual, de nuestra forma es un alago, pero a la de ellos es algo malo), nos miran como débiles mentales y otros encantos más.

A la edad de 20 años, quedé embarazada.

Estaba cruzando mi Licenciatura en Diseño Gráfico en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Yo y mi novio, en ese entonces, llevábamos casi dos años comprometidos pero queríamos planificarlo todo, para en un año más casarnos. Estábamos empezando nuestra pequeña compañía de Diseño.