Hace meses dispuse en mi corazón el orar a diario con el Señor para cultivar nuestra relación. En poco tiempo he visto los resultados y puedo decir que he notado la diferencia enormemente. Empecé con 5 minutos, luego esos 5 se han convertido en 30 minutos y sigue creciendo el deseo de dedicar más tiempo a él.

En un principio pensamos que la oración sólo se centra en nuestras preocupaciones y necesidades, reconociendo nuestra capacidad limitada para conseguir y cumplir nuestras metas por nosotros mismos, clamando al Dios vivo por su dirección, fortaleza y poder; pero... la oración va mas allá.

No es sólo yo pidiendo y clamando, es una comunicación de doble via. Según mi experiencia, he visto como Dios me ha hablado en ese tiempo precioso que comparto todas las mañanas con él.

Motivos por los cuales Dios nos habla a través de la oración personal

  1. Para orar por un motivo ajeno al nuestro. Muchas veces pone en nuestro corazón pedir por algo que no estábamos pensando en orar.
  2. Nos enseña que pedir y como pedirlo. Romanos 8:26 De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad, pues no sabemos qué nos conviene pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
  3. Para corregirnos. A veces en nuestra oración, el Señor saca a luz alguna actitud que el quiere que mejoremos.
  4. Para enviarnos a hacer algo. Estas orando, y derrepente, se despierta el deseo de hacer algo con respecto a su obra.

Beneficios de la oración personal

  1. Obtenemos la salvación eterna de nuestra alma por medio de la oración. Cuando le pedimos a nuestro Señor que nos perdone, lo hacemos por medio de una oración sincera de corazón. Podríamos decir, que esta es la primera oración escuchada por Dios a través de su hijo Jesucristo. Como dice la Biblia, no hay intercesor entre Dios y los hombres que no sea Jesus, el Cristo.
  2. Nos acercamos a Dios y cada vez lo escuchamos más.
  3. Obtenemos lo que deseamos. Santiago 4:2: ...Pero no obtienen lo que desean, porque no piden...
  4. Recibimos paz
  5. Renovamos nuestra fuerza
  6. Nuestro carácter es cambiado

¿Cómo debemos de orar?

  1. Pedir todo en el nombre de Jesús.
  2. En privado.
  3. Sumisamente. Estamos pidiéndole al creador del Universo!!
  4. Con un corazón dispuesto a escuchar y cambiar.

Porque no siempre obtenemos lo que pedimos

  1. Por las razones equivocadas: Santiago 4:3: y cuando piden algo, no lo reciben porque lo piden con malas intenciones, para gastarlo en sus propios placeres.
  2. Por pecado no confesado o iniquidades que no queremos dejar. Isaías 59:2 Son las iniquidades de ustedes las que han creado una división entre ustedes y su Dios. Son sus pecados los que le han llevado a volverles la espalda para no escucharlos.
  3. Porque no hemos perdonado: Mateo 18:23-35 Por eso, el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. Cuando comenzó a hacer cuentas, le llevaron a uno que le debía plata por millones. Como éste no podía pagar, su señor ordenó que lo vendieran, junto con su mujer y sus hijos, y con todo lo que tenía, para que la deuda quedara pagada. Pero aquel siervo se postró ante él, y le suplicó: «Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.» El rey de aquel siervo se compadeció de él, lo dejó libre y le perdonó la deuda. Cuando aquel siervo salió, se encontró con uno de sus consiervos, que le debía cien días de salario, y agarrándolo por el cuello le dijo: «Págame lo que me debes.» Su consiervo se puso de rodillas y le rogó: «Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.» Pero aquél no quiso, sino que lo mandó a la cárcel hasta que pagara la deuda. Cuando sus consiervos vieron lo que pasaba, se pusieron muy tristes y fueron a contarle al rey todo lo que había pasado. Entonces el rey le ordenó presentarse ante él, y le dijo: «Siervo malvado, yo te perdoné toda aquella gran deuda, porque me rogaste. ¿No debías tú tener misericordia de tu consiervo, como yo la tuve de ti?» Y muy enojado, el rey lo entregó a los verdugos hasta que pagara todo lo que le debía. Así también mi Padre celestial hará con ustedes, si no perdonan de todo corazón a sus hermanos.
  4. Falta de fé. Hebreos 11:6 Sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe, y que sabe recompensar a quienes lo buscan. Santiago 1:6-7 Pero tiene que pedir con fe y sin dudar nada, porque el que duda es como las olas del mar, que el viento agita y lleva de un lado a otro. Quien sea así, no piense que recibirá del Señor cosa alguna..
  5. Cuando hay problemas matrimoniales serios y no cumplen el rol que deben de cumplir: 1 Pedro 3:7 De la misma manera, ustedes, los esposos, sean comprensivos con ellas en su vida matrimonial. Hónrenlas, pues como mujeres son más delicadas, y además, son coherederas con ustedes del don de la vida. Así las oraciones de ustedes no encontrarán ningún estorbo.
  6. No era su voluntad. Si ninguna de las razones pasadas, no te sientes identificado, pues entonces, no era la voluntad de Dios. Y si fue así, pues que bueno!, ya que los planes de Dios para con nosotros, nos conviene más que cualquiera de lo que nos podamos imaginar.