En aquel tiempo se llegaron los discípulos á Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?

 

 

Y llamando Jesús á un niño, le puso en medio de ellos,

 

Y dijo: De cierto os digo, que si no os volviereis, y fuereis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

 

Así que, cualquiera que se humillare como este niño, éste es el mayor en el reino de los cielos.

 

Y cualquiera que recibiere á un tal niño en mi nombre, á mí recibe.

 

Y cualquiera que escandalizare á alguno de estos pequeños que creen en

mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de

asno, y que se le anegase en el profundo de la mar.

 

¡Ay del mundo por los escándalos! porque necesario es que vengan

escándalos; mas ¡ay de aquel hombre por el cual viene el escándalo!

 

Por tanto, si tu mano ó tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo y

echaló de ti: mejor te es entrar cojo ó manco en la vida, que teniendo

dos manos ó dos pies ser echado en el fuego eterno.

 

Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo y échalo de ti: mejor te es

entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en

el infierno del fuego.

 

Mirad no tengáis en poco á alguno de estos pequeños; porque os digo que

sus ángeles en los cielos ven siempre la faz de mi Padre que está en los

cielos.

 

Mateo 18:1-10 (Reina-Valera Antigua)