Muchos creen que la muerte es terrenal y que todo queda ahi.. Pero esto no es lo que nos enseña La Biblia.

 

Existen 2 muertes, o mejor dicho "2 separaciones".

 

- La primera, es la terrenal, donde el espíritu se separá del cuerpo.

- La segunda, y más importante de nuestras vidas, dependerá de si estamos en el Libro de La Vida de nuestro amado Señor, Padre, Hijo, y Espíritu Santo, Dios.

 

(Apocalipsis. 20, 15): Todos los que no se hallaron escritos en el Libro de la Vida fueron arrojados al lago de fuego.

Recordemos que Dios no creo el infierno para las personas. Dios creo el infierno para Satánas y sus demonios, pero que por el pecado, y falta de arrepentimiento y perdon hacia nuestro prójimo la humanidad, por su propia decisión, prefiriendo los pecados y acomodandose a las cosas de este mundo se ha separado de la gracia de Dios.

Qué nos esperá a los fieles cuando ocurrá la primera y única separación "muerte"?

 

(Marcos 12:25): Porque cuando resuciten de los muertos, ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles que están en los cielos. 

Según La Palabra de Dios que sucederá a los que no hallan aceptado a Jesús como su único salvador?

 

(2 Tesalonicenses 1:9): Ellos sufrirán el castigo de la destrucción eterna, lejos de la presencia del Señor y de la majestad de su poder.

En resumen tenemos estas Escrituras Biblícas:

 

(Mateo 25:30-33): Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera: allí será el

lloro y el crujir de dientes.

 

(31) Y cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los santos

ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria.

 

(32) Y serán reunidas delante de él todas las gentes: y los apartará los

unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.

 

(33) Y pondrá las ovejas á su derecha, y los cabritos á la izquierda

 

(Mateo 25:41): Entonces dirá también á los que estarán á la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y para sus ángeles.

 

(Apocalipsis 20:10): Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.