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Mi nombre es Janill Leclerc una joven de 21 años que ha tenido que enfrentar muchas responsabilidades desde hace 5 meses.

 

 

Mi vida se detuvo en ese momento porque el ser que más he amado despúes de mi madre murió, el 15 de febrero del 2010, y ese era mi padre a quien admiraba, amaba y respetaba. Y es que era una relación muy diferente a las que existen entre padres y hijos, había una comunicación, una química que pocos pueden tener, pero por medio a esta desgracia vino mi acercamiento con Dios, estaba un poco alejada del ministerio de adoración, no en en mi fe sino en mi consagración en una iglesia.

 

Dios nos utiliza de distintas formas y pone pruebas que muchas veces no entendemos ni aceptamos, pero nada que viene de los cielos es para mal, Jesuscristo tiene un próposito para nuestras vidas.

 

El día de hoy salí a buscar mi carro a la marquesina de mi vecina a solo una esquina de la casa de mi madre, para dirigirme a la iglesia y el carro de la vecina estaba descargado por falta de baterias.

Mi carro no lo podía sacar porque me obstruía el de la vecina, en ese momento pasa otro vecino en su carro y le pido ayuda en ese jompeo del cual no se nada, en ese mismo momento en el que estamos haciendo las maniobras para activar las baterias y llega lo que creíamos que era un mensajero, lo miro y espero ha que saque el envio de dinero o el sobre, pero lo que saca de su bulto es una pistola y la carga o soba justo arriba de nosotros, no pense en nada solo en esconderme es una experiencia muy desagradable el sentir que tu vida depende de una cadena o de un guillo. Pero gracias a Dios no paso nada el ladrón no hizo nada y no disparó.

 

Creo que debemos darle las gracias a Dios por cada oportunidad que nos brinda, espero que cada día podamos darle las gracias porque nos cuida siempre.