La palabra de Dios ofrece bellísimos versículos a la mujer que es o quiere ser madre. Aconseja al esposo en su cuidado y defiende la vida desde el seno materno.

 

“Antes de haberme formado yo en el seno materno, te conocía, y antes de que nacieses te había consagrado” Jeremias 1,5

“Tu has tejido mis entrañas, me has tejido en el seno materno” (Salmo, 139). “Sed fecundos y multiplicaos, y henchid la tierra y sometedla” Genesis 1 – 28

“La herencia del Señor son los hijos, recompensa el fruto de las entrañas” (Sal 127/126,3; cf. Sal 128/127,3-4). “Mira al cielo, y cuenta las estrellas, si puedes contarlas… así será tu descendencia”  Genesis 5,15

“¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre?” Isaías 49:15

“Los hijos son un regalo del Señor” Salmo 127:3-5


 

Las madres en la Biblia
Día de la Madre Versículos Bíblicos


El hombre llamó Eva nombre de su mujer, porque ella era la madre de todos los vivientes.

Génesis 3:20 El hombre llamó el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes.


Sara, madre a causa de un milagro
Génesis 21:1-3 21:1 Visitó Jehová a Sara, como había dicho, e hizo Jehová con Sara como había hablado. 21:2 Y Sara concibió y dio a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le había dicho. 21:3 Y llamó Abraham el nombre de su hijo que le nació, que le dio a luz Sara, Isaac.


Raquel, la madre de José fue la primera madre en expediente a perder su vida en el parto
Génesis 35:16-18 35:16 Después partieron de Bet-el; y había aún como media legua de tierra para llegar a Efrata, cuando dio a luz Raquel, y hubo trabajo en su parto. 35:17 Y aconteció, como había trabajo en su parto, que le dijo la partera: No temas, que también tendrás este hijo. 35:18 Y aconteció que al salírsele el alma (pues murió), llamó su nombre Benoni; mas su padre lo llamó Benjamín.


María (Salomé), la madre de Santiago y Juan se interesó por la eterna seguridad de sus hijos
Mateo 20:20-21 20:20 Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo. 20:21 El le dijo: ¿Qué quieresí Ella le dijo: Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda.


Isabel, madre de Juan el Bautista era justa
Lucas 1:5-6 Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet. 1:6 Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor.


María de Nazaret era:
Sumisa:
Lucas 1:38 Entonces María dijo: “He aquí, soy la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra. “Y el ángel se fue de ella.


Humilde:
Lucas 1:46-48 Entonces María dijo: “Proclama mi alma la grandeza del Señor, 47 y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador, 48 porque ha mirado la humildad de su sierva. Porque he aquí, desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada;


Obediente:
Lucas 2:22-24 2:22 Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor 2:23 (como está escrito en la ley del Señor: Todo varón que abriere la matriz será llamado santo al Señor), 2:24 y para ofrecer conforme a lo que se dice en la ley del Señor: Un par de tórtolas, o dos palominos.


Aplaudida y protegida por su Hijo:
Juan 19:25-27, 19:25 Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena. 19:26 Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo. 19:27 Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.


Descripción de una madre cristiana
Ella es uno de nuestros primeros maestros


Deuteronomio 4:9-10 “Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos. 4:10 El día que estuviste delante de Jehová tu Dios en Horeb, cuando Jehová me dijo: Reúneme el pueblo, para que yo les haga oír mis palabras, las cuales aprenderán, para temerme todos los días que vivieren sobre la tierra, y las enseñarán a sus hijos;”.


Deuteronomio 6:6-7 6:6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 6:7 y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.


Proverbios 22:6 Instruye al niño en el camino que debe seguir; aun cuando fuere viejo no se apartará de él.


Ella es una disciplina
Proverbios 13:24 El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.


Proverbios 19:18 Corrige a tu hijo, porque hay esperanza; no pongáis el corazón en darle muerte.


Proverbios 22:15 La necedad está ligada en el corazón de un niño, pero la vara de la corrección la alejará de él.


Proverbios 29:15 La vara y la corrección dan sabiduría, pero el hijo malcriado avergüenza a su madre.


Ella es amante y amada, amable, misericordiosa, bendita, y alabada.


Proverbios 31:28 Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; su marido también, y él la alaba.


Efesios 4:29-32 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación, según se adapte a la ocasión, para que imparta gracia a los que escuchan. 30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 31 Toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia sea quitada de vosotros, y toda malicia. 32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios os perdonó en Cristo.


Efesios 5:1-2 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. 2 Y andad en amor, como Cristo nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio fragante para Dios.


Gálatas 5:22-23 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, 23 humildad y dominio propio; contra tales cosas no hay ley.


Tito 2:4-5 … y así formar a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos ya sus hijos, 5 a que sean prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no puede ser blasfemada.