Para mi es una gran privilegio el poder compartir la experiencia de como el señor guió mi vida hacia él.

Esta es la tercera parte de mi historia.

 

Para ponerles al día puedes comenzar con la primera parte clicando aquí (Quedé embarazada sin casarme!), la segunda, aquí (Voy a decirles a mis padres que estoy embarazada).

Luego de haberles dicho a mis padres que estaba embarazada, ahora me tocaba nuevos retos. El matrimonio y la maternidad!

Aún teniendo la experiencia que tuve con el señor durante el saber la novedad de mi embarazo, en vez de buscar más del él y acercarme, comencé estas nuevas etapas a "mi manera".

Al principio, ya viviendo juntos, era de maravilla, inclusive, nos dijimos ¿Porqué no nos habíamos casado antes?.

Pero a medida que iban pasando las semanas,  el embarazo avanzando, y los problemas viniendo, ya todo no siguió siendo tan mágico como en principio.

Porque somos tan necios! Es a nosotros a quienes nos conviene el hacer las cosas a la manera de Dios! Somos nosotros que seríamos los prosperados, los privilegiados, los alivianados en cargas, con solamente obedecerle! Ya Dios lo tiene TODO, el no necesita NADA, soy YO quien necesita de él!

Pero, como siempre, una vez más, en vez de congregarme, buscar una buena iglesia, comencé este proceso tan importante del matrimonio, el embarazo y la maternidad, sola con mi esposo, dos personas imperfectas y pecadoras.

Naturalmente, mi esposo y yo comenzamos a tener problemas. Lo peor de todo era, que nuestras discusiones eran por tonterías.

Eran cosas como:

Haz las cosas así!

Yo quiero que tu cambies, pero yo no quiero cambiar.

No dejes el vaso aquí

No te pongas en medio del televisor mientras limpias.

Deja de jugar tanto Xbox!

Te dije que vinieras a ver televisión conmigo y no viniste!

(Me gustaría destacar que casi siempre, la culpa la teníamos los dos 50-50)

Vieron! Cosas absurdas, pero eran tantas que ya se hacía algo serio. Diariamente, mi esposo y yo teníamos muchas pequeñas discusiones y una o dos veces a la semana teníamos una GRAN discusión detonada por alguna sencillez.

Cuando supe que mi bebé era un varón. Supe de inmediato como le llamaría: Isaías.

Ya Isaías tenía 7 meses cuando mi esposo y yo tuvimos "La gran discusión". Fue horrible!

Cuando acabamos, me quedé llorando sola con deseo de no seguir con esto!

Estaba pensando, ¿Es en medio de estas discusiones que mi bebé crecerá?! Ya teníamos  como un año y medio casada con él y en vez de las cosas mejorar, empeoraban! Así que tomé la decisión de separarme de él.

 

Así que hice mis planes:

Esperaré a que él se duerma (sabía que no me iba a dejar hacerlo), arreglo mi maleta, la de mi bebé, y me voy a vivir temporalmente a donde mis padres.

 

 

Esa noche, el se durmió más tarde que nunca!!! Eran como las 5:00 am cuando él se durmió. Así que esperé como a las 7:00 am para que se durmiera profundamente y comenzar y derrepente...

Sonó el teléfono.... y adivinen quien era... El profesor, que me había llamado cuando había quedado embarazada y que yo no había vuelto ha hablar con él desde ese entonces (pueden leerlo en la publicación (Quedé embarazada sin casarme!)) y me dice:

Hola Mi niña! Muchas bendiciones! El señor puso en mi corazón el llamarte y leerte eso:

Josué 1:9

 

Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas

 

Estamos preparándonos para ir a la iglesia! Como nos gustaría que vinieran!

Se pueden imaginar este momento! Otra vez dio en el clavo! Yo acababa de decidir el rendirme con mi matrimonio, abandonar a mi esposo y Dios en su misericordia, de nuevo, a mí!, la infiel, la que se olvida de él, me dice ese mismo día a través de su siervo que me esfuerce, que no desmaye, que el está y estará conmigo!

Gracias Señor, es ahí cuando conocemos el verdadero amor, el amor que todo lo soporta! Es sólo cuando conocemos de ti que podemos decir que sabemos amar! Porque no se puede dar lo que no se tiene, y si no tienes a Dios, no puedes dar amor!

Llorando desperté a mi esposo, le dije lo que había pasado y cuales eran mis planes y el sorprendido, ni se imaginaba lo que estaba pasando! Y decidimos ir a la Iglesia.

Dios mío que mensaje el de ese día! Que bendición! Desde ese entonces hasta hoy día (cuatro años después), estamos congregándonos, y después de aceptar al señor, ha sido la mejor decisión y la mejor parte de nuestras vidas.

Nuestro matrimonio con Dios en la cabeza, ha logrado lo que para muchos podría ser imposible. Armonía, respeto, verdadero amor, y mejoras con cada día que pasa, aunque como en todo, siempre hay sus momentos de caída, pero para eso hay que mantenernos cerca de buenos amigos y hermanos en cristo que nos ayuden a levantarnos cuando estamos en tiempos difíciles, personas que como nosotros, tienen nuestros mismo intereses, mantener un fiel matrimonio y mantenerse cerca de Dios.

Oración: Gracias mi Dios, porque tu amor es incondicional, y porque quieres llegar a toda criatura, porque sin nadie merecerlo tu estás ahí, poniendo en el corazón de todos tus siervos el hablar de ti, y que gracias a eso, llegas a todos nosotros aunque nosotros no queramos escucharte. Gracias mi Dios, porque no te rendiste conmigo.